En Brindisi, durante el Diálogo Supranacional sobre la Democracia 2026, centrado en la cultura, la educación y el bienestar, Ghislaine Bouillet-Cordonnier repasó con pasión y humor la historia de la Fundación Albatross. Desde sus audaces inicios en Shanghái hasta la creación revolucionaria de la Inteligencia Atenta (IA) en Harvard y la UNESCO, nos ha desvelado los entresijos de un movimiento mundial que hoy aboga por un 18.º Objetivo de Desarrollo Sostenible: «Respeto y buena voluntad para la humanidad y más allá».
1. Del sacrificio de una gran carrera a la chispa de Shanghái
La aventura de Albatross empezó hace 15 años con una decisión vital radical. Por aquel entonces, Ghislaine Bouillet-Cordonnier era alta directiva (vicepresidenta sénior para 14 países) en el grupo químico Solvay, y recuerda con gracia los comentarios de su hija Lucile en casa, molesta por sus obsesiones ecológicas en torno a… ¡los envases de yogur!
Ese fue el momento decisivo: decidió dejar el trabajo. Una decisión que sorprendió a su marido, sobre todo teniendo en cuenta que la familia vivía en Shanghái con cuatro hijos. Con el apoyo de su antiguo jefe, esta iniciativa se convirtió en una auténtica startup humanitaria. Ya en la Expo 2010 de Shanghái, el proyecto despega oficialmente bajo auspicios de prestigio, marcado por la cinta inaugural cortada por Kala Sarosi.
2. El Domaine d’Alba Home y el broche de porcelana
Fiel a su espíritu de cordialidad, la ponente invitó a todos los delegados de la conferencia a lucir un pequeño broche exclusivo de porcelana que habían recibido al entrar. Un precioso pase imprescindible para participar en las celebraciones de la noche: un gran karaoke cuyo primer premio es un fin de semana excepcional en la sede de la fundación, en «Alba Home».
Situado a solo 45 minutos de Lyon (muy cerca de Feurs), este centro de formación acoge cursos sobre ecología para niños, pero también ofrece actividades más lúdicas, como una piscina, un jacuzzi y la oportunidad de conocer a los caballos de la granja. Gracias a un código QR que se repartió en las mochilas de los participantes, se ha puesto a disposición del público todo el historial de los 15 años de la fundación y su canal de YouTube.
3. El encuentro en Harvard y el «PoC» de la UNESCO: así nació la «Inteligencia Atenta»
Tras pasar nueve meses en la Universidad de Harvard, Ghislaine Bouillet-Cordonnier conoció allí a la profesora Ellen Langer, una figura legendaria de la psicología y la primera mujer en conseguir una cátedra en esta disciplina en Harvard. Conocida mundialmente como la «madre de la atención plena» (centrada en la observación activa y la curiosidad más que en la meditación), Ellen Langer nunca había escrito nada para niños. Inspirada por sus nietos Tio y Elmet, le confió a Ghislaine Bouillet-Cordonnier unos sencillos dibujos de perros y unas pocas palabras.
A pesar de las dudas iniciales del mercado editorial, se forma un equipo de lujo conocido como las «Harvard 12-piece ladies». Juntas, desarrollan un ambicioso proyecto educativo multilingüe: «Finding Happy». Tras superarse con éxito la prueba de concepto (PoC) en la UNESCO, el libro ya está traducido a 15 idiomas.
Pero la verdadera innovación está detrás del código QR del libro: un modelo de IA del tipo PLM (Private Language Model). A diferencia de las IA clásicas, que recopilan información de toda la web, esta se alimenta exclusivamente de los recuerdos, artículos, clases y vídeos de Ellen Langer. Esto limita drásticamente las alucinaciones tecnológicas. Es el nacimiento de la IA: Inteligencia Atenta (Attentive Intelligence), desarrollada en nueve meses, sin presupuesto ni empleados, lo que demuestra que un proyecto de gran envergadura puede surgir de la pura cooperación voluntaria.
4. Rumbo al ODS 18: Devolver la esperanza ante los límites de 2030
Al analizar los resultados de esta primera prueba de concepto tecnológica relacionada con el bienestar y la educación (los ODS 3 y 4 de la ONU), la Fundación Albatross ha llegado a una conclusión muy clara: los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible actuales, desglosados en 169 principios, solo alcanzarán, en el mejor de los casos, un 15 % de cumplimiento de aquí a 2030.
Para superar esta complejidad, la fundación propone introducir un objetivo transversal y universal: el ODS 18 — «Respect and Goodwill for Humanity and Beyond» (Respeto y buena voluntad para la humanidad y más allá).
¿La idea principal? Hay que ir más allá del antropocentrismo para cuidar del planeta y de los animales. Al transmitir a las nuevas generaciones la bondad y el respeto por uno mismo y por los demás, Albatross quiere darles una certeza absoluta: cuando crees firmemente en una causa y le pones buena voluntad, los proyectos se hacen realidad.




